Mi enfoque siempre es buscar la rentabilidad de los negocios o alcanzar sus objetivos, pero antes hay que definirlos bien. Soy un fiel creyente del poder de una marca, y más en estos tiempos: con tanta tecnología, la herramienta que más pasa desapercibida es la conexión y el interés real de las personas con la marca.
Eso, por ningún motivo, deja fuera mi enfoque en el performance y en la toma de decisiones basadas en datos y comportamientos. Empecé hace 9 años como community manager, y desde entonces todo lo digital me llamó la atención.
Soy muy creativo y creo tener alto potencial en la unión de la creatividad con el performance y los datos, además de experiencia en el manejo de equipos y en la visualización de modelos de negocio y cómo aterrizarlos digitalmente.
Información pura: entender el proyecto, el mensaje, la imagen, dónde estoy parado.
Entender debilidades, necesidades y objetivos. ¿Qué se busca? ¿Qué se necesita?
¿Cómo solucionar? ¿Cómo aportar? Proyectar soluciones posibles.
Elaborar un plan de ejecución claro y realista.
Poner en marcha y revisar resultados contra el objetivo.
Creo que las mejores historias son las reales, las que conectan de verdad. Pero contar bien una historia no basta: hay que saber venderla, y enfocar cada decisión digital hacia la rentabilidad del negocio.